Hacer del deporte, una rutina

“Hacer más deporte”, ese es uno de los objetivos que las personas suelen anotar en su lista de metas a cumplir. Sin embargo, volver del deporte una rutina se vuelve algo complicado para muchos por diversos factores. El principal factor que hace que una persona abandone el deporte es el cansancio, ya que no les permite desempeñarse en otras labores importantes en su vida.

Ahora bien, esa no es una excusa para dejar de practicar deporte, ya que existen maneras de hacerlo sin cansarse tanto y sin aburrirse. En breve, hablaremos sobre qué necesitas tener presente al comenzar a practicar tu deporte favorito. De esa manera, no tirarás la toalla en tu meta de hacerlo una rutina.

Ten un objetivo equilibrado al hacer deporte

Cuando comienzas a practicar un deporte, lo normal es que no seas un experto. Por un lado, si nunca antes lo habías practicado, hay varias cosas que no conoces del todo y tu cuerpo también necesita adaptarse al ritmo que exige el juego. Con mucha práctica y paciencia, podrás ir mejorando.

Por otra parte, si ya tienes experiencia en el deporte, pero hace mucho tiempo que no lo practicas, lo normal es que estés como dicen muchos por allí “un poco oxidado”. A medida que vayas ejercitándote y poniéndote en forma nuevamente, comenzarás a conseguir los resultados esperados.

Lo mismo aplica para quienes tienen como objetivo perder peso al hacer deporte. Hay que hacerse objetivos que sabes que es posible alcanzar, se consciente de tu situación actual y no seas tan duro contigo mismo.

No sobrepases tus límites

Para quien nunca ha practicado deporte o que tiene algún tiempo sin hacerlo, existe un límite de energía y esfuerzo realmente reducido. Al principio todo el mundo quiere ver resultados inmediatos, tratan de esforzarse mucho, quedan agotados, adoloridos y terminan abandonando nuevamente la práctica del deporte.

Ese es un error gravísimo. De allí, que lo mejor sea comenzar poco a poco. Sé honesto contigo mismo, identifica tus límites y no los pases. La recomendación es iniciar con jornadas de unos 30 minutos, y cuando lo veas conveniente, extiende esa jornada a 1 hora.

Así lo irás haciendo sucesivamente hasta alcanzar la cantidad de tiempo que tengas disponible para hacer ejercicio. Otra cosa importante que debemos recalcar es que debes dejar unos 3 o dos días para descansar. Así tu cuerpo recuperara la fuerza y vitalidad.

Comienza a hacer deporte a un ritmo bajo

Existen 3 ejercicios básicos que realizan los deportistas profesionales luego de haber tomado un descanso o unas vacaciones largas. Estos tres ejercicios son: rutina de fuerza, posturas de estiramiento y cardio. Mediante la rutina de fuerza, harás que tus músculos tengan una mayor fuerza e irán mejorando poco a poco la resistencia del cuerpo.

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Comienza con flexiones, abdominales, planchas y sentadillas. Las posturas de estiramiento hacen que los músculos se extiendan, haciendo que tengan mayor flexibilidad. Para comenzar con estos ejercicios, realiza zancadas y saltos.

El cardio permite que controles mejor la respiración y eleves tu límite de ritmo cardiaco. Para comenzar con esta rutina de ejercicios, puedes correr, andar en bici y subir escaleras.

Crea una rutina práctica

Mucha gente odia su trabajo o sus estudios, pero la música los ayuda a cumplir sus tareas y responsabilidades. La música también puede ayudarte a cumplir con la misión de hacer deporte y ejercicio. Al momento de llevar a cabo tu rutina, trata de colocar música para motivarte.

Además, sigue un orden específico para realizar los ejercicios. Haciéndolo, tendrás una mejor disposición, estarás consciente de lo que debes hacer y terminarás antes de darte cuenta. Tú eres dueño de tu vida, te corresponde ser creativo y disfrutar de incluso las cosas mínimas que hagas.

Mejora tu menú alimenticio

Mientras más distancia recorras con un coche, más combustible o carga te pedirá. Lo mismo ocurre con el cuerpo cuando haces ejercicio, el cuerpo te pedirá una cantidad mayor de combustible. Allí es cuando debes comenzar a mejorar tus hábitos alimenticios. Comer saludable no significa pasar hambre, más bien, significa “comer hasta quedar satisfecho”, pero con comida saludable.

Consume comida rica en vitaminas (frutas, pan integral, cereales) y en proteínas (huevos, carne, verduras), esto aplica a la cena, almuerzo, meriendas, etc. Evita el consumo excesivo de comida chatarra y frituras, toma jugo natural y yogur.

Premia cada esfuerzo que consigas al hacer deporte

Cada vez que completes una jornada de entrenamiento, prémiate a ti mismo con alguna merienda, con algo en particular que te guste mucho. Claro, que ese premio vaya de acorde con las líneas de comida saludable, de esa forma no perderás el progreso conseguido.

No está mal que de vez en cuando hagas algunas excepciones, pero no lo hagas una costumbre continua para no volver a caer en el vicio de consumir comida chatarra. Si mantienes el equilibrio, podrás hacer del deporte una rutina.

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